¿Cómo celebrar una junta de vecinos en la era COVID?

Junta de vecinos era COVID

En SERVIGESTION estimamos que, en 2020, un 90% de las juntas de propietarios que se deberían haber celebrado por ley no llegaron a realizarse por miedo al contagio a raíz de la pandemia. Esto implica que muchas decisiones sobre la conservación y servicios de la comunidad de vecinos no pudieron llevarse a cabo llegando incluso a provocar un perjuicio entre los residentes.

La ley obliga

Por ley es obligatoria la celebración de, al menos, una junta vecinal anual aunque en muchas ocasiones también se convocan reuniones extraordinarias para tratar temas de última hora, como la rotura y arreglo de instalaciones o mejoras urgentes de las mismas, que acaban implicando la aprobación de una derrama. Con las normas de distanciamiento social por COVID19 ha sido muy difícil celebrar juntas presenciales y es por eso por lo que la tecnología se convierte en un gran aliado.

En ese sentido, SERVIGESTION con apoyo en la tecnología más reciente, y en constante evolución en nuestra idea de la Comunidad 360º, contamos con la opción de convocar juntas desde casa a través de nuestro software Gesfincas y TucomunidApp con un funcionamiento muy intuitivo.

Así, el administrador de fincas convoca una junta ‘desde casa’ a la que los propietarios pueden acceder a través de TucomunidApp. Una vez que el vecino tiene toda la información necesaria, pueden votar a favor, en contra o abstenerse en cada uno de los puntos a debatir en la junta. Estas votaciones se convierten en delegaciones de voto 100% legales que el presidente y el administrador de fincas, una vez se reúnan, recontarán y otorgarán una oficialidad a la votación.

Esta función es muy fácil e intuitiva de utilizar, pensada para que cualquier persona con un móvil o cualquier otro dispositivo pueda tener voz y voto en cada una de las cuestiones a tratar en la reunión sin necesidad de acudir a la junta presencialmente.

¿Qué pasa con las reformas si no se celebraron juntas en el 2020?

La imposibilidad de celebrar las juntas a causa del confinamiento y posteriores medidas de distanciamiento ha provocado que muchas de las reformas pendientes en las comunidades de vecinos puede que nunca se lleven a cabo, incluso aquellas de obligado cumplimiento. Esto ha provocado un cúmulo de obras aplazadas que en algún momento habrá de hacer frente, también en el sentido económico.

Actualmente nos encontramos en un momento de crisis e incertidumbre económica por lo que los propietarios no quieren oír hablar de gastos extra ni derramas, como es lógico.